viernes, 23 de diciembre de 2011

El mundo nos condena


Parece que ya se han dado cuenta de que el versito de la "condena de la SIP" ya no surte el efecto esperado: No son pocos los que se han avivado de que la SIP, lejos de ser una voz autorizada para hablar de libertad de expresión, constituye solamente un conglomerado de empresas privadas que, como tales, anteponen a cualquier cosa sus privados intereses y defienden la libertad de empresa.
Y cuando un comodín se gasta ¿qué mejor que echar mano de otro?
Señoras y señores, con ustedes, el nuevo arriete de los grupos con posición dominante: WAN-IFRA


Como puede apreciarse, estamos en presencia de una suerte de SIP, pero a escala mundial.
Mundial...
Internacional...
El nuevo eufemismo de La Nacion, para evitar hablar de la realidad que se esconde detrás de su nuevo caballito de batalla:




Ayer era "condena latinoamericana a la Argentina", hoy es "Condena internacional a la Argentina"...
Por supuesto, se han cuidado muy bien de mencionar la palabra "empresa" en el paratexto del copete (lo visible a simple vista), cosa curiosa, teniendo presente que la línea ideológica del centenario matutino, siempre ha defendido a la libre empresa...

                             

En criollo: A otro perro con este hueso, señores de La Nacion.

6 comentarios:

Daniel dijo...

Felia Año, amigo.
Te mando un gran abrazo y que la pases muy bien esta noche.

Cosmocosme dijo...

Igualmente, Danie!
Un abrazo para vos y para los tuyos!

Desocupado mental en la era del blog dijo...

http://plataforma-2012.blogspot.com/

Para usted amigo Cosmocosme, que enriquece los debates.

Abrazo!

Alberto P. dijo...

Bien! Volvió el Cosmoquete! Para seguir deleitándonos con sus finos análisis de medios, basados en las sofisticadas herramientas analíticas adquiridas en la carrera de comunicación.

Cosmocosme dijo...

Ni para debatir da ese panfleto repleto de sofismas, desocupado... Lo lamento por algunos de los firmantes, dignos de mi respeto y, en algunos casos, admiración. Salu2!

Cosmocosme dijo...

No me extraña que a Ud. le parezcan "finos" estos análisis. Era de esperarse, de hecho.